El acoso escolar en tiempos de IA: cuando el bullying se transforma con tecnología

Vivimos en una era en la que la frontera entre el aula, el recreo y el dispositivo digital es cada vez más difusa. El fenómeno del acoso escolar (bullying) ya no se limita al intercambio de insultos en el patio: la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y las plataformas digitales ha abierto una nueva vía de agresión, una puerta por la que la violencia entra sin llave, se replica sin testigo y deja huellas invisibles pero profundas. En Centro Crece Torrevieja, entendemos que abordar esta realidad exige una mirada interdisciplinar —psicología, logopedia, entorno familiar y escolar— para dar respuesta a esta “nueva forma” de bullying.

1. Qué estamos observando: datos que alertan

Según el más reciente informe de las Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña, el 12,3 % del alumnado en España afirma que él o sus compañeros han sufrido acoso escolar (presencial, digital o mixto). El País+2Fundación ANAR+2

Más importante aún: en el 14 % de los casos de ciberacoso se ha detectado el consumo de IA para manipular contenidos (vídeos, audios, imágenes) o suplantar identidad. El País+2elconfidencial.com+2

El uso de la IA no es anecdótico: en más del 50 % de esos casos se usan técnicas como generación de vídeo a partir de imagen o audio de la víctima, o suplantación de identidad (32,2 %). Estos datos nos obligan a repensar qué entendemos por “acoso escolar” hoy.

2. ¿Por qué la IA agrava el acoso escolar?

La inteligencia artificial añade varias dimensiones que complican la detección, la intervención y el acompañamiento:

  • Anonimato y alcance amplificado: Un agresor puede generar contenido ofensivo (cómo manipular la voz o la cara de la víctima) y difundirlo fuera del aula, manteniendo la impunidad.
  • Distribución rápida e ininterrumpida: A través de WhatsApp, Instagram, TikTok o incluso videojuegos, la agresión digital no cesa al sonar el timbre. Fundación ANAR+1
  • Reproducción persistente y reutilización: Un vídeo manipulado con IA puede volver a aparecer, revivir la humillación, generar ansiedad anticipatoria.
  • Difuminación de roles: La víctima puede sentirse desprotegida porque el agresor puede actuar fuera del centro educativo, sin supervisión, lo que exige que la intervención supere los límites físicos del aula.
  • Mayor complejidad técnica para profesionales: Los equipos de orientación, psicólogos escolares o logopedas necesitan conocer no sólo dinámicas de interacción sino también estrategias digitales, vigilancia, estigma silencioso.

3. Impactos específicos en desarrollo emocional y del lenguaje

Desde una mirada conjunta de la psicología del desarrollo, la psicología social y la logopedia, el acoso digital potenciado por la inteligencia artificial puede generar ansiedad, alteraciones del sueño y retraimiento social, provocando que el menor evite comunicarse y limite la expresión oral, con riesgo de afectar su desarrollo lingüístico. Además, la agresión tecnológica refuerza dinámicas de poder donde la víctima internaliza la sensación de menor valía y pierde motivación escolar y social, mientras la familia, desorientada ante una violencia que ocurre “en la nube”, experimenta mayor indefensión. Todo ello puede conducir a una reducción preocupante de la participación verbal del niño o adolescente, generando necesidades de intervención logopédica y psicoterapéutica más intensas para reparar la voz que el acoso ha intentado silenciar.

4 ¿Qué se puede hacer desde un centro de terapias integradas como Centro Crece Torrevieja?

Para una intervención eficaz en este nuevo escenario proponemos un modelo de actuación multifocal:

4.1 Detección y evaluación precoz

Realizar valoraciones específicas sobre la existencia de violencia digital: preguntar por uso de pantallas, redes sociales, experiencias de suplantación o manipulación.

Incorporar en la evaluación del lenguaje, conducta y emociones preguntas sobre el entorno digital del niño/adolescente (¿ha recibido mensajes falsos? ¿se ha sentido observado o perseguido fuera del aula?).

4.2 Intervención individual y grupal

Sesiones psicológicas para víctimas, agresores y testigos, orientadas a desactivar dinámicas de poder, restaurar el vínculo social, fortalecer la resiliencia.

Logopedia que incluya no sólo intervención del habla, sino comunicación funcional: cómo expresar lo que está pasando, comunicar en familia, romper el silencio digital.

Talleres grupales para padres, educadores y niños sobre “seguridad digital”, “huella digital”, “identidad online” y “qué hacer si mi hijo es víctima o testigo”.

4.3 Colaboración escuela-familia-centro

Establecer protocolos de actuación para cuando se detectan casos de bullying con herramientas digitales (notificación, removedor de contenido, seguimiento emocional).

Trabajar con los centros educativos colindantes en Torrevieja para formar al profesorado en estos escenarios de IA + acoso.

Ofrecer plataforma de seguimiento para familias: informaciones semanales de cómo evoluciona la situación del menor, recomendaciones para casa, canal abierto con el terapeuta.

4.4 Prevención tecnológica y ética

Formar a los menores en alfabetización digital: qué es la IA, qué puede hacer con nuestra imagen o voz, cómo protegerse.

Introducir en la intervención componentes de acompañamiento tecnológico: revisar el acceso a apps, comportamientos en línea, suscripciones, configuración de privacidad.

Integrar la monitorización del cambio: medir el impacto de la intervención no solo en conducta presencial sino en reducción de amenazas digitales, bloqueo de cuentas, mejora de la comunicación.

5. Diseño de un plan de acción para una familia que acude al centro

Sesión inicial de valoración que incluya entrevista con padres para mapa digital del niño (dispositivos, apps, tiempo, tipo de uso).

Elaboración conjunta de “Plan Digital Seguro” personalizado: normas de uso, tiempos, espacios sin pantallas, supervisión parental, código familiar de convivencia digital.

Terapia semanal durante 3-6 meses: enfoque combinado de habla, emociones y entorno.

Taller con el niño y grupo reducido para trabajar autoestima, habilidades sociales, comunicación de la experiencia, identidad online.

Reunión con la escuela para informar del caso (con consentimiento) y coordinar medidas conjuntas.

Seguimiento mensual digital: informe para padres + mini-sesión online para revisar uso de dispositivos, detectar reaparición de señales, ajustar plan.

Evaluación a los 6 y 12 meses: revisión cuantitativa (niveles de ansiedad, uso del lenguaje, grado de aislamiento) y cualitativa (sensación de seguridad del niño, relación con compañeros, satisfacción familiar).

En un escenario en que la tecnología y la agresión se dan la mano, la intervención ya no puede limitarse al aula ni a la sesión presencial. En Centro Crece Torrevieja estamos preparados para ese nuevo rostro del acoso escolar: uno que se viste de IA, se mueve por redes, invade la intimidad del menor y exige una respuesta holística, interdisciplinar y adaptada al siglo XXI. Si sospechas que tu hijo o hija puede estar sufriendo este tipo de agresión —o siendo testigo de ella— no esperes. Contáctanos: trabajemos juntos para que recupere su voz, su entorno y su tranquilidad.

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