Plagiocefalia: qué es la cabeza plana en bebés y cuándo hay que actuar

En la revisión del pediatra, o quizás observándolo en casa, te has dado cuenta de que la cabeza de tu bebé no es del todo simétrica. Un lado parece más plano, o la frente sobresale un poco más por un lado que por el otro. El pediatra ha mencionado la palabra “plagiocefalia” y no sabes muy bien si es algo que hay que tratar o si se corregirá solo con el tiempo.

Es una de las consultas más frecuentes en fisioterapia pediátrica, y también una de las que más dudas genera en las familias.

Qué es la plagiocefalia

La plagiocefalia posicional es una deformidad del cráneo que se produce cuando la cabeza del bebé pasa demasiado tiempo apoyada en la misma posición. El cráneo de un recién nacido es extraordinariamente moldeable, eso es lo que permite el paso por el canal del parto y esa misma maleabilidad lo hace susceptible a deformarse si hay una presión sostenida sobre un punto concreto.

El resultado más frecuente es un aplanamiento en la parte posterior o lateral del cráneo, a veces acompañado de una ligera asimetría en las orejas, los pómulos o la frente.

Es importante distinguirla de la craneosinostosis, que es el cierre prematuro de las suturas craneales y requiere intervención médica o quirúrgica. La plagiocefalia posicional no implica ninguna alteración ósea estructural: es una deformidad por presión, no por fusión prematura.

Por qué ha aumentado tanto en los últimos años

Desde que en los años noventa las recomendaciones pediátricas establecieron que los bebés deben dormir boca arriba para reducir el riesgo de muerte súbita una medida que ha salvado miles de vidas los casos de plagiocefalia posicional se han multiplicado.

Dormir boca arriba es la posición correcta y no debe cambiarse. Pero esa misma posición, mantenida durante muchas horas al día sin suficiente tiempo en otras posturas, puede favorecer el aplanamiento craneal, especialmente si el bebé tiene una preferencia de giro de cabeza hacia un lado.

Esa preferencia de giro es otro factor clave. Muchos bebés con plagiocefalia presentan también una leve tortícolis muscular congénita: una tensión en el músculo esternocleidomastoideo que hace que el bebé gire y ladee la cabeza siempre hacia el mismo lado. Al apoyar siempre el mismo punto del cráneo, la deformidad se va instalando.

Cómo identificarla

Las señales más visibles son:

  • Aplanamiento en la parte posterior o lateral de la cabeza, apreciable al mirarla desde arriba
  • Asimetría en las orejas: una parece más adelantada que la otra
  • Asimetría facial: un lado de la frente o del pómulo más prominente
  • El bebé gira la cabeza siempre hacia el mismo lado y tiene dificultad o resistencia para girarlo hacia el contrario

No todas las cabezas asimétricas son plagiocefalias que requieren tratamiento. Hay grados, y la valoración de un profesional es imprescindible para determinar si la deformidad es leve, moderada o severa.

Cuándo actuar y por qué el tiempo importa

La ventana de tratamiento más eficaz es los primeros seis meses de vida, cuando el cráneo conserva mayor plasticidad y la deformidad aún no está consolidada. Esto no significa que después de los seis meses no haya nada que hacer, pero sí que los resultados son mejores y más rápidos cuanto antes se interviene.

Esperar a ver si se corrige solo puede ser una estrategia válida en casos muy leves detectados muy pronto, pero en la mayoría de los casos moderados o severos la corrección espontánea es parcial y lenta. Cada semana que pasa en los primeros meses de vida es relevante.

Si tu pediatra ha mencionado plagiocefalia o tú has observado asimetría en la cabeza de tu bebé, lo más recomendable es pedir una valoración cuanto antes, no esperar a la siguiente revisión rutinaria.

Cómo se trata desde la fisioterapia pediátrica

El tratamiento de primera elección para la plagiocefalia posicional leve y moderada es la fisioterapia pediátrica, combinada con cambios posturales en casa.

El fisioterapeuta trabaja varios aspectos de forma simultánea:

Tratamiento de la tortícolis asociada, cuando existe. Se trabaja la musculatura cervical para recuperar el rango de movimiento completo y eliminar la preferencia de giro. Sin resolver esto, los cambios posturales en casa tienen un efecto limitado.

Técnicas de remodelación craneal manual, aplicadas de forma suave y específica para favorecer el crecimiento del cráneo en las zonas aplanadas.

Orientación postural a los padres, que es una parte fundamental del tratamiento. Se enseña a la familia cómo posicionar al bebé durante el sueño, la vigilia y la alimentación para distribuir la presión de forma más equilibrada y estimular el giro hacia el lado menos utilizado.

En casos severos o cuando la fisioterapia no es suficiente, puede indicarse el uso de un casco de remodelación craneal ortopédico, aunque esta decisión corresponde al médico especialista.

Lo que puedes hacer desde hoy en casa

Mientras solicitas valoración, hay medidas sencillas que ayudan:

Aumentar el tiempo boca abajo durante la vigilia (siempre bajo supervisión) para reducir la presión sobre el occipital. Alternar el lado desde el que te aproximas al bebé para cambiarle, hablarle o alimentarle, favoreciendo que gire la cabeza hacia ambos lados. Evitar el exceso de tiempo en hamacas, sillitas y portabebés que mantengan la cabeza en la misma posición.

Son cambios pequeños, pero en edades tempranas tienen un impacto real.

Si has notado asimetría en la cabeza de tu bebé o tu pediatra te ha derivado por plagiocefalia, una valoración temprana marca la diferencia.

Artículo elaborado por el equipo de fisioterapia pediátrica de Centro Crece Torrevieja. La información contenida tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración clínica individualizada

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